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¡Optar siempre por la vida, el diálogo y la paz¡

¡Optar siempre por la vida, el diálogo y la paz¡

La Coordinadora de Derechos Humanos de Arequipa, CODHA,  se aúna a la súplica que han hecho instituciones como la Coordinadora Nacional de DDHH, la Conferencia Episcopal y la propia Defensoría del Pueblo, para detener inmediatamente la violencia  desatada en la región Amazonas que, hasta el momento, viene causando muertes y desapariciones de civiles y policías, que lamentamos profundamente.

 

La CODHA recuerda que la vida es el valor supremo que todos debemos preservar, mucho más en escenarios como los actuales; por tanto, invocamos que por encima de todo, se proteja la vida, tanto de nuestros hermanos que protestan en el amazonas, zona por demás marginada históricamente, como de quienes en cumplimiento de su función pública procuran el restablecimiento del orden.

 

La CODHA exhorta a que el enfrentamiento entre compatriotas y las violaciones a los derechos humanos  que viene ocurriendo en la zona de Bagua  llegue a su punto final y en su lugar se restablezca los canales del diálogo, única vía para resolver pacíficamente los conflictos.

 

Finalmente, la CODHA insta a que nuestras autoridades demuestren una voluntad de solución y buena fe  en el tratamiento y solución de los problemas que involucran a los Pueblos Amazónicos, generando un espacio de permanente consulta y dialogo con sus instituciones representativas.

 

 

Arequipa, 11 de junio de 2009

Pobreza se redujo a 36.2%

Pobreza se redujo a 36.2%

En 2008, la pobreza en el país se redujo al 36.2% de la población. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), dicho resultado representa 3.1 puntos porcentuales menos que en 2007, cuando la tasa fue de 39.3%.

La razón de esta caída –explicó el INEI– fue el incremento de los ingresos registrados en el 40% de la población más pobre del Perú. Así, mientras que, en Lima Metropolitana, la ganancia per cápita subió 0.3% y en las zonas urbanas creció 1.8%, en el ámbito rural el aumento fue de 13.1%. En este último caso, el monto mensual promedio pasó de S/.189.8 a S/.214.7.

“Evidencia de ello es que los recursos de los productores agropecuarios de las áreas rurales aumentaron en 12.7%, probablemente por una mejora de precios, el año pasado, en el contexto internacional”, indicó Renán Quispe, jefe del INEI.

Por el lado de la pobreza extrema, la variación fue mínima pues pasó de 13.7% en 2007 a 12.6% en 2008.

Para ambas mediciones, el INEI elevó las líneas de pobreza total y extrema (gasto per cápita mensual) en 9.4% y en 15.4%, respectivamente. De acuerdo con el jefe de la estrategia gubernamental Crecer, Iván Hidalgo, se tomó en cuenta el incremento de la tasa de inflación, que superó el 6% el año pasado.

EN EL INTERIOR. En cuanto a regiones, el nivel de pobres se contrajo con más fuerza en el ámbito rural (4.7 puntos porcentuales menos), mientras que, en la zona urbana, la reducción fue de 2.2 puntos. Por su parte, la región selva registró el mayor descenso, al pasar de 48.4% en 2007 a 40.9% en 2008.

Ucayali fue el departamento donde se observó una mayor caída de la pobreza, con 12.5 puntos porcentuales menos que en 2007. En contraste, Amazonas fue la región donde creció más esta tasa, en 4.69 puntos porcentuales. Sin embargo, Huancavelica permanece como el departamento más pobre del Perú, con una incidencia de 82.1% de su población.

JALÓN DE OREJAS. Javier Herrera, representante del Instituto de Investigación para el Desarrollo de Francia, lamentó que el Gobierno haya dado una cifra de reducción de la pobreza de 4 puntos porcentuales en sendos avisos publicados por los 1,000 días de gestión del presidente Alan García.

“En aras de maximizar la transparencia del proceso de evaluación de las metodologías de cálculo de la pobreza, es conveniente que, en el futuro, el Gobierno se abstenga de adelantar opinión hasta que el INEI haga pública la cifra oficial”, señaló Herrera, quien también es miembro del Comité Asesor de Medición de la Pobreza.

Por su parte, Javier Saavedra, representante del Banco Mundial, aseguró que la metodología utilizada por el INEI responde a los más altos estándares internacionales. “Estas cifras son el mejor reflejo de la realidad que se pueden obtener con las actuales técnicas disponibles”, anotó. (Perú21, 28-5-09)

 

Pobreza caería al 31% en 2011

Pobreza caería al 31% en 2011

La Corporación Andina de Fomento (CAF) estimó que la pobreza en el Perú podría reducirse a cerca de 31% en el 2011, aunque para ello se requiere que la economía peruana crezca en promedio 6% durante los próximos años. La meta del actual gobierno es que el número de pobres caiga a 30%. Según el último dato del INEI el nivel de pobreza llega al 39.3%.

La CAF señaló que la reducción esperada estará en línea con la meta del Ejecutivo, “pero aún se requiere una política social integral, dado que los esfuerzos aislados que se vienen realizando hasta el momento corren el riesgo de no cumplir sus objetivos”.

La estrategia gubernamental en materia social se centra en el programa Crecer, que tiene como su principal plan a Juntos, un sistema de subsidios directos en zonas de extrema pobreza. No obstante, luego de los últimos indicadores de pobreza que dio a conocer el INEI, el representante de Crecer, Iván Hidalgo, consideró necesario que se revise la focalización de los programas sociales.

En tanto, el Ministerio de Economía encabeza una evaluación de la política asistencial, con el fin de distinguir los programas que continuarán recibiendo el presupuesto del Estado.

LLAMADO DE ATENCIÓN. En su Reporte Económico Semestral, el organismo multilateral mencionó que el Perú ha logrado importantes avances en la reducción de la tasa de mortalidad infantil. En el caso de niños menores de cinco años, se observa una reducción de 74%, lo que es considerado la mejora más notable registrada en toda América Latina y el Caribe.

Sin embargo, en casos de la salud materna el éxito alcanzado ha sido menor, ya que el índice de mortalidad materna de 240 muertes por cada 100 mil nacimientos vivos es de los más elevados de la región, y el riesgo de morir por razones derivadas de la maternidad es el doble de la región.

La CAF explicó que la diversidad de grados de avance y retraso de la política social en el Perú puede ser atribuida a varios factores, entre los cuales destacan, por un lado, que la multiplicidad de esfuerzos no se coordina entre sí, impidiendo la ejecución de una política social integral.

Un segundo factor es la existencia de varios sistemas de focalización y citó como ejemplo que el programa Juntos, que tiene focalización rural; el Sistema de Focalización del Ministerio de Economía, que es urbano; y el del INEI, que es geográfico.

“A pesar de que existe consenso en que se debería crear un sistema de focalización y un registro único de beneficiarios para eliminar la alta filtración en los programas, la falta de coordinación en los ministerios no permite que el avance”, criticó.

Para la CAF resulta preocupante que a la mitad del actual gobierno, la política social no se perciba como adecuada. “Se aprecian avances muy heterogéneos en una serie de variables socioeconómicas vinculadas a la pobreza”, subrayó. (Tomado de Perú21, 27-4-09)

Lanzarán Plan Nacional de Población

Lanzarán Plan Nacional de Población

 La ministra de la Mujer y Desarrollo Social de Perú, Carmen Vildoso, inició el proceso de consulta de la Propuesta del Plan Nacional de Población para el quinquenio 2009-2014 que buscará tener un carácter amplio y participativo. Vildoso señaló, que esto se logrará con el aporte de los diferentes sectores del Estado, los gobiernos regionales y locales y la sociedad civil.

“La idea es que este Plan Nacional de Población sea incorporado en la elaboración de cualquier Plan de Desarrollo sectorial, regional y social a fin de articular un estrategia sostenida de desarrollo social”, explicó.

La ministra remarcó la “enorme dispersión” de población que hay en diversas regiones del país, en especial en la sierra y la selva, donde existen centros poblados con 500 habitantes o menos. Esto contrasta, añadió, con los grandes centros urbanos, donde hay una abundante población, pero con serios problemas de vivienda, saneamiento, transporte, contaminación y seguridad.

Vildoso subrayó que Perú tiene, por primera vez en su historia, la gran oportunidad de contar con una mayor población en edad de trabajar, entre los 15 y 64 años, y con menos personas dependientes, menores a los 15 y mayores de 64 años. Afirmó que esta situación puede permitir contar con una inmensa cantidad de ciudadanos que trabajen e impulsen el desarrollo del país, en un proceso que se denomina Bono Demográfico.

“La idea es que aquellos que estén en edad de trabajar tengan un trabajo adecuado, y aquellos que no, accedan a una mejor educación o mejores condiciones de vida”, dijo.

Agregó que si se invierte en salud, educación y en la promoción de oportunidades de trabajo para la inmensa masa de ciudadanos en edad de laborar, entonces se estaría dando un gran paso hacia el desarrollo del país. (Tomado de El  Comercio)

Nueva publicación

Nueva publicación

El coordinador de la MCLCP-AQP, José Luis Vargas Gutiérrez acaba de publicar su más reciente libro titulado Cuarto de hora, ensayos de cultura comunicación y política. Para invitarlos a la lectura, compartimos con ustedes la introducción de la obra.  

Del privilegiado abanico que ofrece el mundo académico, al cual creo y siento pertenecer, el que más gozos me ha brindado es el de exponer, intercambiar y cotejar  mis cavilaciones con símiles de varias partes, de aquí y allá, de nuestro país y fuera de él.  

La exposición, intercambio y cotejo es en realidad el momento final, pues antes de llegar a él hay un camino previo que, con su práctica y siguiendo a Weber, se ha ido convirtiendo en un método de trabajo donde se conjuga el entusiasmo y la inspiración en torno a los temas que más me interesan o en los que he caído por una o varias circunstancias: la cultura, la comunicación y la política.

 

Los textos seleccionados que componen este libro, no sólo muestran los temas que más me interesan, sino justamente esos impulsores, internos y externos que me han  llevado a hacerlos. Lo interno son mis ganas, ideas, lecturas y fuentes inspiradoras; mientras que lo externo, siempre, cual resorte, son las invitaciones a exponer en congresos o seminarios, nacionales e internacionales, el reto de presentar libros de autores diversos, y también ensayos por encargo. Todo ello converge en el gozo arriba confesado y que he querido compartir con ustedes en forma de libro, luego de buscar o recuperar los ensayos hechos, discutir cuáles iban o no; cómo agruparlos, qué retoques hacerles, bajo qué nombre o título reunirlos, y un largo etcétera.

 

Como toda selección significa opción, hay trabajos que quedan deseleccionados, separados. Eso ha ocurrido también para este nuevo libro; responsabilidad absolutamente mía, así como el agrupamiento que, posiblemente, genere querellas o desencantos, pero, recordemos, se trata de ensayos; es decir, piezas de un rompecabezas que, relacionadas por una preocupación o simple motivación íntima y fundamental, constituyen un todo coherente.

 

Pero más allá de la recuperación, selección, retoques y agrupamiento de los ensayos, dándole el formato de libro, el trabajo más pesado ha sido buscar el apoyo para su publicación, pues sabemos que en nuestra ciudad, a pesar de la obesidad que exhibe en el área de los estudios superiores, no existe aún una comunidad académica. Es más, temo que para muchos centros superiores de Arequipa, les resulta incómoda la presentación de  proyectos editoriales; es decir, muchas universidades arequipeñas, aún ignoran o no internalizan lo que hoy es el ethos elemental del quehacer universitario: la producción de libros. Por eso es que me siento sumamente agradecido por el apoyo brindado, directa y personalmente, por el Dr. Julio Paredes Núñez, Rector de la Universidad Católica de Santa María en apuntalar la publicación de este libro y, especialmente, en enriquecerlo con el prólogo. Y gracias también a los familiares, amigos y alumnos que me animaron en reunir estos desperdigados ensayos confiando en su calidad y trascendencia. Ojalá así sea."

Los hijos de la miseria

Los hijos de la miseria

La pobreza -cuando es distante y estructural- puede imponer distorsiones crueles a los programas sociales. Eso parece estar sucediendo con Juntos. En la pequeña, alta y fría Apurímac hay mujeres que se embarazan para poder recibir los S/.100 mensuales que asigna el Estado a las familias de bajos recursos. Este Diario estuvo allí y descubrió que en los distritos donde se aplica el programa algunas mujeres no solo se embarazan para percibir este monto, otras lo hacen para que no se les corte el beneficio.

Este programa social se inició hace cuatro años y consiste en la entrega de un subsidio mensual de S/.100 en efectivo a familias que viven en extrema pobreza, con la condición de que las madres envíen a sus hijos e hijas a la escuela y ellas se comprometan a participar en programas de salud, nutrición y educación.

Por lo general, el programa entrega el dinero a través de las oficinas del Banco de la Nación a madres gestantes o que tengan hijos menores de 14 años, aunque también este beneficio se puede otorgar a padres viudos o los abuelos que mantienen el hogar. Es decir, sin importar el número de niños que tengan, las mujeres reciben S/.100, siempre y cuando el menor de sus hijos no cumpla los 14 años. Por eso es que a muchas les puede convenir volver a salir encinta antes de que se les anule el incentivo.

Lo preocupante es que la falta de difusión del programa ha hecho que en Apurímac existan adolescentes que se han embarazado para buscar este soporte económico, pero luego se han dado con la sorpresa de que Juntos no beneficia a menores de edad, mujeres sin DNI o indocumentadas.

"Hemos recibido varias cartas de jóvenes que nos solicitan recibir los S/.100 mensuales, pero lamentablemente no cumplen con los requisitos", dijo a El Comercio Alejandro Pozo, coordinador regional de Juntos en Apurímac.

TEMPRANA ESPERA
Glicerina Pichiltua, presidenta de Juntos del distrito de Kishuará, sostiene que en su comunidad hay un alto rango de adolescentes y jóvenes entre 15 y 18 años que conscientemente se embarazan y luego buscan ser beneficiarias de Juntos. "Muchas de ellas son muchachas que tienen relaciones sexuales con un amigo, pero luego se vuelven madres solteras", comenta la líder de su localidad encargada de monitorear todas las actividades del programa.

De hecho, los encargados de algunos establecimientos de salud en la región también han percibido que precisamente en las zonas donde llega el programa Juntos hay un alto índice de embarazos de adolescentes.

"Cuando llegué a la comunidad hace 8 meses, encontré a 39 gestantes. De este grupo 3 eran jóvenes entre 12 y 19 años y la mayor de ellas acababa de ser nombrada beneficiaria de Juntos", dice Eduardo Olivera, médico del puesto de salud de Champaccocha, localidad a 18 Kms de Andahuaylas. Como Olivera explica, una cifra de 3 adolescentes gestantes es bastante alta para una zona donde apenas existen 420 mujeres en edad fértil.

Asimismo, Juan Carlos Ramírez, director del Hospital de Tambobamba, refiere que durante el 2008 en este centro de salud se atendieron 25 partos, de los cuales 5 (el 20%) eran de adolescentes. "Otro problema es que muchas de estas jóvenes no vienen a sus controles prenatales. Eso aumenta las posibilidades de sufrir graves problemas de salud durante su embarazo", indica.

¿Y por qué una menor buscaría recibir el apoyo de un programa social con insistencia? Ana María Yánez, directora del Movimiento Manuela Ramos, institución que busca mejorar la situación de las mujeres, responde que esos casos se deben al alto grado de machismo que persiste en las zonas rurales y al hecho de que a muchas jóvenes no se les permite continuar estudios secundarios. Entonces, al recibir este incentivo, las adolescentes se vuelven independientes a temprana edad y tienen un soporte económico pese a que muchas veces sus parejas no les permiten trabajar.

También hay un hecho que es importante resaltar. Salvo algunas excepciones, Juntos puede incluir a menores en estado de abandono. Como sucede con la adolescente NC de 16 años que reside en el distrito de Pacucha, quien en el 2007 quedó embarazada luego de ser violada por su vecino. Y hoy su padre, un hombre alcohólico, le exige que se case con el agresor. Por eso, al enterarse del caso, los promotores de Juntos de esta localidad han dado cuenta del problema a la oficina del programa en Lima para que la muchacha pueda recibir S/.100 mensuales para criar a su niño.

AÑOS QUE PESAN
Pero no solo las más jóvenes buscan embarazarse. Lo mismo hacen mujeres adultas que ya tienen varios hijos. Juana Sullca es una mujer de 41 años, pero parece de 60. Su aspecto delata la cantidad de partos que ha tenido a lo largo de su vida. Hace 20 años esta madre del distrito de Mara dio a luz a su primer hijo y hoy está a la espera del octavo, luego de un paréntesis de más de dos años.

"En el 2007 me enteré que Juntos beneficia a familias en extrema pobreza, pero recién hace 6 meses me incorporé al programa tras obtener mi DNI. Luché por recibir este apoyo económico porque así puedo comprar comida y útiles escolares para mis niños", explica en quechua esta campesina que admite que volvió a salir embarazada "por descuido".

Según Haydee Flores, obstetriz de la microrred de salud de Haquira y Mara (distritos aledaños de Apurímac que en conjunto tienen alrededor de 17.000 habitantes), Juntos llegó a esta zona en el 2006 y en ese período se atendió a 444 gestantes. Pero un año más tarde esta cifra aumentó a 460. Flores cuenta que la mayoría de estos embarazos correspondía a mujeres con alto riesgo para su salud de salir nuevamente encinta, por tener entre 35 y 40 años o más de 3 hijos. "Gracias a un minucioso control nos dimos cuenta de que estas madres eran las beneficiarias de Juntos. Ellas habían vuelto a concebir luego de un largo paréntesis de cuidarse, porque sus hijos menores estaban en el límite de edad --entre 12 y 14 años-- y temían que se les cortara los 100 soles", señala.

Margot Córdova, jefa de la mencionada microrred, advierte además que este fenómeno aumenta las probabilidades de que surjan casos de muertes maternas. "En varias ocasiones hemos convocado a las autoridades por estos casos, pero no nos apoyan. Para colmo, una organización de mujeres nos censuró porque alegaban que no les dábamos a las mujeres mayores la oportunidad de tener hijos", afirma.

A pesar de estos inconvenientes, Margot Córdova indica que en el 2008 la microrred realizó grandes esfuerzos para disminuir el índice de embarazos en la zona. "El año pasado aumentamos el número de charlas de planificación familiar en las comunidades y así logramos que los casos de mujeres gestantes se redujeran de 460 a 416", señala.

Es probable que esta leve disminución también se deba al hecho de que, a medida que los promotores de Juntos han ampliado la información sobre el programa, muchas mujeres toman conciencia de que la ayuda solo es de carácter temporal.

Según la norma, Juntos entrega S/.100 mensuales a cada familia por un lapso de 4 años. Pasado este tiempo, se evalúa si el grupo superó el nivel de pobreza en el que se hallaba sumido antes de recibir el apoyo. Si alcanza ese objetivo, la familia es retirada del programa, o en caso contrario vuelve a ser incorporada.

Aunque por el momento en Apurímac no existen familias que tengan más de 4 años en el programa, muchas beneficiarias esperan seguir recibiendo el incentivo de Juntos por más tiempo. "Se comenta que en algún momento varias mujeres dejaremos de recibir este dinero. Esperamos que no sea así pues los S/.100 apenas alcanzan para comprar ropa y comida para nuestros niños", dice Esther Huamán, una madre de 35 años del distrito de San Jerónimo de Andahuaylas que está embarazada de su cuarto hijo, pero ha sido abandonada por su pareja. (Iana Málaga; El Comercio, 18-1-09)

Pese al crecimiento económico aumentó la desigualdad en el país

Pese al crecimiento económico aumentó la desigualdad en el país

Los últimos 90 meses de crecimiento del PBI se conocen generosamente en América Latina como el ’milagro peruano’. Sin embargo, existe un distrito que pone en perspectiva lo que significaron estos últimos años de bonanza macroeconómica. En el 2002, el Mapa Distrital de la Pobreza del MEF señaló que Anchonga (Huancavelica) había alcanzado el título más disputado pero menos apetecido por los distritos abandonados del país: el más pobre entre los pobres.

Entonces, de los 14,6 millones de pobres, 5.974 habitaban en Anchonga. Según el MEF, sus pobladores vivían con S/.20 al mes (S/.0,60 al día y S/.240 al año). Su agricultura era de supervivencia. Sus parcelas se encontraban en parajes resecos sin canales de regadío. Salvo por una carretera que los conectaba con el anexo más cercano, Anchonga estaba al otro lado del mundo: las trochas que unen el lugar con otros poblados eran transitables en el verano, y en los meses de frío los caminos se deshacían. Desde que Anchonga se creó, en 1945, no existe agua ni desagüe. Ningún hombre de este valle conoce una universidad.

Paradójicamente, en este distrito quedaba una de las cinco principales plantas de Minera Buenaventura, en la que se procesaba el oro que salía de la mina Julcani, que operó más de 50 años. A pesar de que en ese departamento queda la Central Hidroeléctrica del Mantaro, que alimenta de energía eléctrica al 30% del país, en Anchonga solo se conoce la luz del sol. La tercera parte de Huancavelica no posee luz.

IRONÍAS DEL DESARROLLO
¿Habrá habido ’chorreo’ en Anchonga desde que la economía empezó a crecer? El último Mapa de Pobreza del Foncodes señala que este dejó de ser el lugar más pobre del Perú. A pesar de que mantiene su estado histórico de pobreza, existen seis distritos más pobres que Anchonga en Huancavelica, en donde se concentran los índices más altos de desnutrición y analfabetismo. En esta región, ocho de cada diez peruanos no posee baños. Seis de ellos cocina en pisos de tierra.

De acuerdo con el último reporte del 2007 del INEI, la pobreza en Huancavelica se ha incrementado durante los mismos años de crecimiento. En el 2004, la pobreza era de 84,8%. En el 2007, alcanzó el 85,7%, a pesar de que los recursos por canon se multiplicaron por cuatro en los últimos tres años y alcanzaron los S/.120 millones en el 2008.

Para Gustavo Yamada, profesor de la Universidad del Pacífico, el problema radica en la redistribución. Según Yamada, se necesitarían más de 88 años de crecimiento constante, por encima de los 5 puntos, sin índices de inflación superiores a los 2 puntos, para que distritos andinos y rurales como Anchonga salgan de la pobreza. En valles como el del Mantaro, la palabra milagro ha perdido su significado.

CRECIMIENTO DESIGUAL
El país ha crecido aceleradamente. En miles de millones, el PBI se incrementó en 32% desde el 2002. En estos años, el excedente de explotación (utilidades) pasó de 58,7% a 65% en el PBI. En el 2007, las 1.000 empresas más rentables del país, según un análisis de la consultora Gerens, generaron valor económico por encima de los US$5.055 millones para sus accionistas. Sin embargo, a pesar de que entre las 1.000 empresas existían solo 52 mineras y petroleras, estas concentraron el 80% del valor generado por todas: más de US$4.044 millones.

Si revisamos el Perú Top 10.000, veremos que entre las primeras 20 compañías, 14 son mineras y petroleras. Es decir, la riqueza se ha concentrado en sectores como la minería, agroindustria, construcción y manufactura, en los que la inversión privada se hizo presente. Ello aceleró el crecimiento de las zonas costeñas urbanas, empezando por Lima Metropolitana.

Sin embargo, las zonas rurales andinas, que concentran el 73% de pobres, quedaron al margen del ’milagro peruano’, así como la selva urbana y rural. Incluyendo Anchonga.

Para el Banco Mundial (BM), debemos poner una lupa sobre los últimos datos de pobreza. Este organismo opina que el crecimiento generó bienestar en las zonas urbanas; pero, en el ande, donde viven 2 de cada 3 pobres extremos, la pobreza se redujo en algunos puntos decimales.

DESIGUALDAD Y CAPACIDAD
Si comparamos el gasto familiar del 10% de los peruanos más pobres con el 10% de los más ricos, veremos que la distancia entre ambos se ha elevado dramáticamente. Para Juan Chacaltana, de Centro de estudios para el desarrollo y la participación (Cedep), el ingreso del 10% más rico (al que pertenece menos del 8% del país) incrementó el promedio, lo que generó cifras engañosamente positivas. Por otro lado, la inflación, como lo demostró en el 2007 la Universidad del Pacífico, depende del segmento al que se pertenece. Para el sector E, la inflación del 2007 fue de 8,2%, tres veces más que para el resto de peruanos.

Para los economistas consultados, se necesita integrar a los pobres a la economía moderna a través de programas intensivos de generación de capacidades, y no de asistencialismo, como Juntos, que reduce tímidamente algunos índices de pobreza. Ellos consideran que esta situación no cambiará por efectos ’milagrosos’ del crecimiento. Pero aún, en épocas de crisis e inflación como las que se avecinan, podríamos retroceder lo ya avanzado. En mayo, cuando el INEI revele las cifras de pobreza del 2008, recordemos a Anchonga. Ese distrito nos dirá lo que realmente estamos avanzando.

En Lima Metropolitana también creció la brecha
El crecimiento no ha sido equitativo para todos los limeños. De acuerdo con Ipsos Apoyo, en Lima Metropolitana, mientras que el ingreso de una familia (cinco personas) del sector A supera los S/.12.000 al mes, una del sector E alcanza los S/.660. En promedio, la clase media, formada por los sectores B y C (53% de limeños), ha mantenido sus ingresos, así como sus gastos. Es decir, la mejora no se ha percibido. El porcentaje de limeños que consideran que sus ingresos no alcanzan para cubrir sus gastos se mantiene superior al 50%. Sin embargo, el nivel socioeconómico A elevó sus niveles de gasto por encima de todos los demás sectores.

Según los números, el segmento A (5%) se llevó S/.1.332 millones, mientras que el NSE E (40%) alcanzó S/.171 millones. En per cápita, significa que una persona del sector A gana 18 veces más que una del NSE E. Existen jefes de familia que vacacionan en Bahamas, Londres o Nueva York; y por otro lado están aquellos que no completaron la primaria, lo que limita dramáticamente sus posibilidades para salir de la pobreza.

La distancia entre pobres y ricos se elevó.-  

En el Perú no existen datos recientes sobre la acumulación de la riqueza ni del incremento o descenso de la pobreza, que serían tan relevantes para generar políticas de redistribución. En el 2003, la Cepal indicó que el 20% más pobre de la población recibía apenas el 3,8% del ingreso nacional, mientras que el 20% más rico percibía el 55%. Hemos analizado algunos indicadores que nos permiten afirmar que en estos años de crecimiento, en los que el 'chorreo' debería haber reducido la brecha entre pobres y ricos, la desigualdad se incrementó.

En teoría, 1 punto de crecimiento del PBI reduce 1 punto de pobreza. Sin embargo, según el Banco Mundial (BM), el crecimiento del Perú no ha sido equitativo para todas sus regiones. Mientras que la pobreza se redujo 2,6% en la costa urbana, en la selva rural se contrajo 0,7% y en la sierra rural 0,3%. El cálculo del BM del coeficiente de Gini, que mide la desigualdad (en el que 1 es el mayor y 0 el menor), indica que entre el 2004 y el 2007, este se mantuvo en 0,41 (incluso subió a 0,42 en el 2006). Es decir, en los años de crecimiento, la desigualdad se mantuvo firme como una roca. Peor aún, el BM indicó que el crecimiento no benefició a los pobres rurales. En esos años, el consumo aumentó para todos los niveles socioeconómicos, pero a tasas diferentes. En el sector más pobre casi no se incrementó y en los más ricos, 6%.

Según el BM, la pobreza pudo reducirse 4 puntos más en ese período (30% más de lo que disminuyó), pero la mala redistribución evitó que la pobreza se contrajera más agresivamente. En poblados como los de Anchonga, la pobreza pudo bajar 11 puntos, sin embargo solo se redujo 5.

Cálculos de Raúl Mauro, investigador de Desco, indican que el Gini tampoco bajó. Sus cifras por departamento señalan que la desigualdad creció en 17 de los 24 departamentos entre el 2004 y el 2007. Por ejemplo, el análisis de Mauro señala que La Libertad, donde existe pleno empleo, la inequidad se elevó, así como la delincuencia, lo que convirtió al departamento en el más desigual del país. Para Javier Escobal, de Grade, y Pedro Francke, de CIES, el país, irónicamente, ha medida que crece, se hace más injusto.

 

 (Luis Felipe Gamarra, El Comercio 16-1-09)